Mejora tus skills: trabaja tu aim, el conocimiento de los mapas, las utilidades y la toma de decisiones. Tu rango ayuda, pero un buen teamplay marca la diferencia.
Juega con regularidad: mantén tu nivel y acostúmbrate a comunicar información útil durante las partidas.
Conoce tu rango: indica tu nivel real para encontrar un roster con objetivos y ritmo de juego compatibles.